la cara oscura de la luna |
Lo que empezó siendo un relato de un presente y un pasado se acabó convirtiendo en una historia de cuentos y fantasías.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.
Escuchando: la chica de ayer, de Nacha Pop Finalmente se iban a vivir juntos, a casa de Irene, mañana ella tendría nuevo compañero de piso... y de cama. Le hacía ilusión la idea, inexplicablemente porque nunca le había apetecido comprometerse hasta ese punto con nadie, y porque no sabía porqué, pero Rodrigo no era una persona especial, sí lo era en el sentido de que le gustaba y estaba bien con él, pero en ningún momento sintió una emoción inexplicable por verle, ni con él se le pasaban las horas volando, ni podía hablar con él de ciertos temas, ni conocía la mitad de su pasado, ni era cariñoso, ni se sentía cómoda siéndolo ella, ninguno de los dos estaba enamorado, y los dos lo sabían, ninguno había propuesto monogamia, y los dos decían que no la querían, y ella sabía que de verdad ella no la quería. Pero llevaban bastante tiempo juntos, compartiendo cama varios días a la semana, y era una persona tranquila, de convivencia fácil. Pero no es normal estar haciendo una lista de pros y contras de tu novio, no son cosas que se hagan por interés, sino por lo que sientes, y además se quería ir a vivir con él. Estaba recogiendo la casa, quitando objetos que igual no tenía mucho sentido seguir conservando, y menos cuando esa casa iba a recibir muchas cosas más. Ordenando armarios y quitando ropa, quitando cosas de las estanterías de la casa, colocando los libros para hacer más sitio, tirando revistas viejas. Al fin y al cabo mañana empezaba el primer día de su nueva vida. ¿Qué haces cuando crees que tu pareja no te gusta tanto como debería? ¿lo dejas? ¿aunque sí que te guste algo? ¿Qué haces cuando no puedes hablar de casi nada porque la mayoría de los temas personales son tabú? ¿y cuando sólo puedes hablar si está algo borracho? ¿y si aún así te gusta? ¿y si no te preocupa demasiado lo que no cuente porque confías en él? ¿Qué pasa si nunca está atento a tus problemas, si les quita importancia? ¿y si no tiene capacidad de decisión para ponerse a resolver los suyos propios? ¿es problema suyo? Tú con tus problemas te llevas adaptando solita toda la vida, porqué no podría ser igual ahora... y él con los suyos ya sabrá cómo hacerlo, no vas a estar tú empujándolo continuamente. Al fin y al cabo a ti te gusta, no puedes estar evaluando pros y contras, se supone que te gusta, no que te conviene, ni te interesa. Ya, pero que no sólo no sea más feliz con él, sino que me plantee que igual son más infeliz, puede ser un problema a solucionar, y uno que yo solita no tenía. |