la cara oscura de la luna |
Lo que empezó siendo un relato de un presente y un pasado se acabó convirtiendo en una historia de cuentos y fantasías.
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Llevo un tiempo pensándolo y cada día me encuentro con más gente que me cuenta lo mismo, chicas de veintipocos que tienen unas depresiones enormes, y si no depresiones, temporadas de tener el ánimo por los suelos. Chicas, entre las que me incluyo, que pese a ser habitualmente felices, y tener salud, amigos, familias normales, y todas las cosas normales que normalmente se tienen, son capaces de deprimirse por otro montón de cosas que normalmente también se tienen: Véase unos estudios en los que no sacan las notas que desearían (en mi escuela somos las de este tipo las que abundamos), que no serán unas notas malas comparando con la media, pero sabiendo que ese es consuelo de tontos no les consuela a ellas (ni a mí). Y aunque razonando tranquilamente no creo que un año o dos más para acabar la carrera sea una barbaridad, no soy capaz de razonar tranquilamente en plenos exámenes y me ahogo en un vaso de agua, y cada vez que me pongo a estudiar me deprimo y lloro todos los días. Yo, y todas mis amigas, y la mayor parte de mis conocidas con las que puedo hablar de estos temas, nos planteamos muy a menudo si eso era lo que queríamos hacer o hubiese sido mejor escoger otra cosa y a dónde podríamos irnos en estos momentos. Véase un trabajo que les amarga y les da para vivir y no mucho más, o para quedarse en casa de sus padres si se quieren comprar un piso propio. Véase con su novio, las que tienen, o con su no-novio, las que no tienen. Este tipo es el de la ciudad de mis padres, donde yo viví hasta hace unos años. He visto mil veces la historia de tía se mete en una relación que ni le gusta ni le conviene, porque se siente sola, y prefiere el regular acompañada. He visto todos los siguientes tipos de historias: - tías que llevan años con sus novios porque eso es lo que espera su familia, y que se están dando cuenta que se lo pasan mejor saliendo con sus amigos que con él a solas, pero que no le van a dejar por una "chorrada" así, con todo el tiempo que llevan juntos -amigas que por tener sexo, o por tener alguien con quien quedar cuando sus otras amigas salen con sus novios, enganchan rollo tras rollo con tipos de tíos que no les hacen ninguna gracia, pero es lo mejor (o único) que se han encontrado por ahí, por ejemplo el que se pasa el día drogado, el que es un celoso de los cojones y no la deja tranquila, el que se dedica a contar historias sobre ella, que no son verdad, hasta que se entera toda la ciudad, y todos sus exnovios la llaman por teléfono a ver qué hace con ese tío. - amigas que están buscando siempre al hombre de su vida, y que cuando lo "encuentran" éste vive con su novia real, a la que no va a dejar, o se pasa el día diciendo lo mucho que le exige ella y echándoselo en cara, para que si ella sale con sus amigos no dejarla tranquila porque le tiene abandonado, o se sienten obligadas a dejar de salir con sus amigas para que él no se quede sólo, pobrecito, y el día que él quede con sus amigos echárselo en cara... Podría seguir pero no quiero amargarme sólo de pensarlo. La verdad es que no me identifico con todas las cosas que he contado, pero sí las he visto todas, y en todas me encuentro la misma actitud de fondo: la deprimente sensación de que tu vida no va por dónde tú quieres, con el consiguiente desánimo, y la "cobardía" de no atreverse a cambiarlo, porque podría ser peor, porque nos han enseñado que no se puede querer todo, y que la vida es un valle de lágrimas. Y me encuentro muy a menudo preguntándome si esto es lo que quiero en mi vida y siempre descubro que hay unas cuantas cosas que no me gustan, pero que me parece que no se pueden cambiar. No estoy segura de si siempre se está a tiempo de cambiar la vida y empezar de nuevo, pero no creo que haya que conformarse con cualquier cosa pensando que podría ser peor. Pienso que con tu pareja sí es muy importante el estar ilusionada, pero en cambio, con los estudios y el trabajo no lo tengo tan claro. No estoy segura de ser capaz de ilusionarme por muchos trabajos. Normalmente en cambio los tíos reaccionan de otra manera. Mis amigos ( y son más que mis amigas, puesto que estudio una carrera "de chicos", comparto piso con chicos y me llevo muy bien con mis ex, que también son un buen puñado) no se plantean si su vida es perfecta, y están contentos con lo que tienen, aunque no se ilusionen con ello. Mientras soporten el trabajo y les de para vivir vale, mientras estén a gusto con la novia, no discutan, y tengan sexo aceptablemente a menudo y aceptablmente de calidad vale. Todo lo que no les haga sentirse muy incómodos vale Entonces la conclusión sería que las chicas somos muy perfeccionistas y esperamos cosas que no existen, pero, como buena feminista, odio las comparaciones entre tías y tíos, y no creo que seamos diferentes más que por motivos de educación, así que ¿qué nos han enseñando para que siempre queramos más? aunque sólo sea para no hacerles lo mismo a mis hijas.
Fecha: 21/01/2006 13:39.
Fecha: 21/01/2006 18:13.
Fecha: 21/01/2006 21:43.
Fecha: 22/01/2006 20:20.
Fecha: 23/03/2006 09:51. |